El equipaje depende mucho del itinerario que pensemos hacer. No es lo mismo buscar destinos de montaña que preferir la costa o las capitales. En general, entendemos que la mayoría de gente hace el Interrail durante Semana Santa y verano, por lo que no precisa de mucha ropa de abrigo. Para saber qué meter en tu mochila, planifica las actividades que vas a realizar e infórmate sobre el tiempo que puede hacer durante tu periplo europeo. Consultas las páginas www.worldclimate.com y www.weather.yahoo.com/Europe/.
No te cargues como una mula y emplea tu pragmatismo al máximo. Tu espalda es más importante que lucir una camiseta diferente cada día. Ya vayas para dos semanas o un mes, tienes que llevar equipaje como si te marcharas una semana. Lo demás consiste en ir lavando a menudo para que no se te acumule la ropa sucia. En muchos hostales hay lavadora y en los centros urbanos es fácil ver lavanderías. Lava la ropa interior a mano en los sitios donde te hospedes más de una noche para que dé tiempo a secarse. Compra jabón en formato de viaje para lavar a mano y lleva unas cuerdas para improvisar un tendedero en el hostal. Aparta la ropa sucia en una bolsa para que no se mezcle con la limpia.
Elige una mochila cómoda, que disponga de varios compartimentos y no deje traspasar el agua. A menos que necesites equipo especial para actividades de montaña u otro tipo, será suficiente con una mochila de 45-50 litros. Ten en cuenta que, cuanto más grande sea la mochila, más cosas acabarás metiendo. Deja espacio suficiente, porque uno siempre se trae más de lo que llevaba: regalos, souvenirs, folletos, etc. En general, prepara ropa de muda para 4-7 días, 1 o 2 pantalones cortos o faldas, toalla y chancletas para la ducha y playa, calzado cómodo para caminar (si piensas llevar más de un par, que uno sea cerrado para los días de lluvia o frío), 4-7 camisetas, unos vaqueros para la noche o los días frescos, alguna chaqueta o jersey para cuando haga frío, chubasquero, gafas de sol, crema de protección solar, ropa de baño y pareo si vas a la playa (el pareo apenas pesa y así no manchas de arena la toalla de baño) y tus productos de higiene y belleza personal (los mínimos). Un pequeño tupperware resulta muy práctico si aprovechas para cocinar en los hostales. Si llevas aparatos eléctricos, entérate de si necesitas un adaptador eléctrico para la zona donde vas.
El saco de dormir es útil para alojarte en cámping, y abrigarte entrenes y ferries o si piensas dormir a la intemperie algún día. Trata de que no sea muy pesado y ocupe poco, porque en la mayoría de hostales la ropa de cama está incluida y en otros no permiten usar saco. Una pequeña manta también te saca del apuro.
La lectura te ayudará a amenizar las esperas en estaciones o los trayectos largos de tren. Opta por las ediciones de bolsillo, que pesan y ocupan menos. También se agradece tener un cuaderno de viaje a mano en el que anotar los pensamientos o aventuras durante el viaje.
| Nombre hotel | Población | Región | País | Servicios |
|---|---|---|---|---|
| Todavía no hay hoteles cercanos | ||||