El autobús es mejor emplearlo como transporte regional y tomar el tren para los largos recorridos. Los autobuses ofrecen servicios básicos, sobre todo en las zonas del norte y este, donde casi no existen trenes. La strippenkaart nacional se usa en autobuses regionales.
Aunque la comida no es el fuerte de los holandeses, hambre no se pasa. El sabor que le falta a la cocina tradicional se compensa con la cantidad. Sin embargo, gracias a las grandes comunidades indonesa, surinamesa y turca es posible disfrutar de variadas especialidades. Los vegetarianos podrán acudir a los eetcafés (bar-cafeterías),
Generalmente está lleno y los precios son altos, así es que conviene reservar con antelación, sobre todo en Ámsterdam o Randstad durante la temporada de Keukenhof. En el Centro de Reservas de Países bajos (www.hotelres.nl), o el Ámsterdam Reservation Center, hacen reservas sin necesidad de dejar un depósito de garantía.
Últimamente están proliferando los carteristas en Ámsterdam. Hay que prestar atención a los objetos de valor, especialmente en las estaciones de trenes, correos y lugares turísticos. El robo de bicicletas también es común. Los lugareños suelen asegurarlas con dos cadenas, pero a veces esta medida es insuficiente.
La moneda oficial de los Países Bajos es el euro.
Los bancos y oficinas de correos ofrecen cambio y comisiones razonables, al igual que la organización nacional de cambio, De Grenwisselkantoren (GWK), que dispone de filiales en la mayor parte de los puestos fronterizos y estaciones de trenes. En las ciudades grandes existen numerosas oficinas de cambio privadas que cierran tardes, pero suelen cobrar comisiones altas u ofrecer tarifas poco convenientes. Aunque se acepten las
Entre fiesta y fiesta conviene echar un vistazo al Rijksmuseum y al Van Gogh Museum. A continuación se pueden visitar los jardines Keukenhof de Randstad y contemplar la arquitectura de Rótterdam. Griningen es una población universitaria animada y las calles medievales de Maastricht, unidas a su
Los Países Bajos son una nación pequeña, con fama de liberal, que además nadan en un mar de imágenes familiares. El punto central para los visitantes es Ámsterdam, radica en su día, que aún mantiene su exuberancia y es conocida porque allí “se puede hacer de todo”. Fuera de su capital, el país sigue siendo un lugar de