Chugoku, que significa el “país del medio”omprende la parte occidental de Honshu, entre la isla de Kyushu, al oeste y Hyogo-ken, al este. El término fue acuñado en una época en que la zona entre Kyushu y el Kanto se hallaba bajo la administración del gobierno. La costa septentrional de Chugoku es conocida como San-in, mientras que la parte meridional (bastante más poblada e industrializada) recibe el nombre de San-yo.
Aunque a mediados del S. XX la administración cambió el nombre de esta provincia por “Kinki”, los japoneses prefieren referirse a ella utilizando la denominación feudal de Kansai, que significa “provincia oriental”. Resulta fácil descubrir por qué entre las siete prefectura que incluye se hallan Kioto y Nara, las cunas
Chubu, que significa “sección central”, ocupa la zona media de la isla de Honshu, el auténtico centro de Japón. Sus nueve prefecturas son muy ricas topográfica, climática y culturalmente. Chubu está dividido en dos regiones principales; Tokai, en el lado del Pacífico, y Hokurigu, en el mar del Japón.
Tras dar su nombre al Camino del Mar Oriental (Tokaido), que discurría entre Edo y Kyoto en la época feudal, el distrito de Tokai todavía conserva su importancia en materia de comunicaciones, ya que por él discurren las principales arterias entre Tokio y el sudoeste
Tohoku significa “nordeste”, pero cuando el poeta Basho (1655-1694) realizó su famoso viaje a la región del mismo nombre en la parte superior de Honshu, en 1689, era sólo el “lejano nore”. Montañoso, agreste y, a menudo, glacial en invierno, Tohoku resultaba extremadamente remoto en esos tiempos. Parte de él sigue siéndolo.
Sapporo, la quinta ciudad de Japón es dinámica y moderna, pero tiene poco que ofrecer en cuanto a atractivos tradicionales. Urbanistas estadounidenses colaboraron en su trazado en 1871, e incluso hoy en día sigue dando la impresión de que sus habitantes acaban de llegar; tal vez sea porque parecen recibir a los visitantes extranjeros casi como a compañeros de viaje. Agradable y cosmopolita, en Sapporo vale la pena hacer una parada, al menos en su calidad de principal centro de comunicaciones de la isla.
Atravesada de este a oeste por el parque de
Los japoneses siempre han considerado Hokkaido, la segunda isla más grande, una tierra salvaje. Durante la época feudal se la tenía por una zona baldía, llamada Ezo, y habitada sólo por los ainu. Hoy en día, sus amplios espacios abiertos atraen cada vez a más visitantes, que disfrutan de su naturaleza intacta y sus maravillosos paisajes. Con el mar de Japón en la costa oeste, el océano Pacífico
Aunque sólo tengas pensado visitar Tokio, deberías dedicarle un día a Nikko, a tan sólo 128 km al norte de la capital. Aquí se encuentran algunos de los centros históricos más importantes de Japón. Situado en la orilla sudeste del Parque Nacional de Nikko, es una maravilla alpina para excursionistas en verano
Sobre la bahía de Salami-wan, está Kamakura, un perfecto baluarte samurai y ciudad de templos, fundada en 1192. Capital de Japón hasta 1333, quedó muy dañada durante el terremoto del Kanto de 1923, y no sufrió con los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Convertida hoy en una elegante población residencial del cinturón de Tokio,
Aunque Yokohama sólo parece la continuación de la conurbación de Tokio, es la segunda ciudad de Japón y su mayor puerto. Además, cuenta con una fascinante historia. De hecho, fue uno de los primeros puertos abiertos a los extranjeros, en 1858, aunque el terremoto de 1923 y la guerra poco dejaron en pie de la
Tokio es una base excelente para realizar diversas excursiones por los alrededores. Las excursiones de un día más populares son a Yokohama, Kamamura, Fuji-Hakone y, más lejos, Nikko. Aunque Yokohama es la más cercana a Tokio, la visita a Nikko te permitirá disfrutar de algunas de las atracciones